A veces creo que hay momentos de la
vida que si no se terminan de cerrar, no te permiten avanzar hacia ese lugar
tan deseado, tan buscado para cada uno para ser feliz.
Eso es lo que siento cada día que
pasa y recuerdo aquello que tanto cuesta conseguir y que tan fácil se pierde,
se aleja, se rompe. No se cuida, se lastima, se pierde, se transforma y te
deja. Se va.
Pensando en qué es lo que quiero,
y reflexionando sobre cada paso que doy, recuerdo aquel que supe dar y lo
retrocedí. El por qué, es lo que me frena, me ayuda a pensar, a quedarme quieta
y entender si quiero seguir, parar o volver a empezar.
Todavía no entiendo algunas
decisiones del destino, si es justo, si lo fue o si lo será, pero lo que si
entiendo, es que si hay algo que me fortalece es lo que tengo en mi vida. A
quien tengo, quien no me deja, quien no se va.
VOS.
VOS.
